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malos habitos - usar el movil en el retrete

Malos Hábitos a Evitar en el Váter

El baño es la parte más sensible de la casa y uno de los espacios más importantes de nuestro hogar en términos de higiene y salud.

Más allá de la comodidad personal, mantener prácticas higiénicas y comportamientos adecuados en este espacio es fundamental para preservar la salud gastrointestinal. Algunos hábitos aparentemente inofensivos pueden, de hecho, aumentar el riesgo de condiciones gastrointestinales adversas. Aquí te explicamos cinco hábitos que deberías evitar para mantener tu bienestar.

1. La Postura Correcta: Sentarse vs. Ponerse en Cuclillas

La postura que adoptamos en el retrete puede influir significativamente en nuestra salud intestinal. Anatómicamente la posición de las cuclillas es la mejor postura, ya que el ángulo de 35° favorece una evacuación intestinal más efectiva y natural. Esto permite una apertura más amplia del recto y una relajación completa de los músculos del suelo pélvico de forma que los movimientos intestinales serán más rápidos y se requerirá menos esfuerzo al defecar. En contraste, la posición sentada tradicional crea un ángulo de 90 grados y eso hace que el músculo en el suelo pélvico constriña el colon y aumenta la necesidad de hacer más fuerza y aplicar más presión para evacuar, pudiendo generar hemorroides y otras complicaciones. 

De hecho, si se analiza el tiempo promedio que una persona de pasa cada vez que se sienta en el inodoro (en un lavabo de occidente), es entre 114 y 130 segundos. Por otra parte, los que adoptan una posición en cuclillas sólo ocupan 51 segundos de su vida, lo cual es más saludable. Afortunadamente, se estima que dos tercios del mundo se pone en cuclillas. Sin embargo, muchos occidentales siguen resistiéndose a un modelo que podría considerarse más lógico y más conveniente.

Para facilitar esta postura sin cambiar completamente nuestros hábitos, se recomienda el uso de un taburete de inodoro para elevar los pies, lo cual simula la posición en cuclillas mientras se utiliza el retrete tradicional.

2. Riesgos de usar el Móvil en el Retrete

Es común entretenerse con un libro o usando el móvil mientras estamos sentados en el váter. Sin embargo, hacerlo durante períodos prolongados de tiempo también puede llevar a problemas de salud como hemorroides, que son venas inflamadas y dolorosas en el área anal, como resultado de un aumento de presión en el ano, así como estreñimiento y una disminución en la peristalsis, el movimiento de contracción y relajación de los músculos que mueve las heces a través del intestino hasta el recto. Este problema surge porque la posición sentada en un inodoro convencional, que es hueco en el centro, permite que la gravedad actúe de manera que todo el peso del cuerpo caiga sobre las piernas de manera atípica, reduciendo la presión arterial y disminuyendo la sensibilidad en esta zona. Esto explica por qué es frecuente que se nos «duerman las piernas». 

Aunque el entumecimiento de las piernas desaparece tras unos segundos en pie, los fallos en la circulación pueden convertirse en un problema recurrente si los hábitos no cambian. Es por esto que los expertos recomiendan limitar el tiempo extra en el retrete y adoptar una postura más ergonómica para evitar estas complicaciones. ¿Estás listo para cambiar tus hábitos?

3. Importancia de una Limpieza Efectiva del Baño

Aunque no sea ampliamente conocido, la descarga del inodoro puede aerosolizar patógenos provenientes del propio wc y las tuberías, dispersándolos hacia las superficies cercanas, pudiendo acabar en otras superficies del baño o incluso en nuestro móvil que raramente desinfectamos adecuadamente. Por lo que se recomienda siempre bajar la tapa del váter antes de tirar de la cadena.

Además, existen los riesgos a raíz de una mala higiene como la infección urinaria. Un entorno sucio sirve como caldo de cultivo ideal para patógenos. La limpieza regular del baño es crucial para evitar la proliferación de gérmenes que podrían afectar negativamente tanto a la salud digestiva como general.

4. Uso incorrecto del papel higiénico

La utilización excesiva o brusca de papel higiénico puede ser irritante para la zona perianal, especialmente si el papel es áspero o de baja calidad. Se recomienda optar por el uso de papel suave y emplear técnicas de limpieza más delicadas para evitar la irritación de esta zona sensible. Además de la suavidad, es importante considerar la cantidad de papel utilizado para minimizar el impacto ambiental.

 

Por otro lado, aunque las toallitas húmedas pueden ofrecer una alternativa más suave y efectiva para la limpieza, es importante ser consciente de sus efectos medioambientales negativos. Muchas toallitas húmedas no son biodegradables y pueden causar problemas significativos en los sistemas de alcantarillado al contribuir a la formación de «monstruos de grasa y toallitas« que producen bloqueos. Estos productos también pueden terminar en los océanos, dañando la vida marina y contaminando el agua. Por estas razones, se recomienda buscar toallitas que sean explícitamente marcadas como biodegradables y aptas para ser desechadas en el inodoro, aunque lo ideal sería limitar su uso y considerar alternativas más sostenibles.

 

Adoptar estas prácticas no solo protege la salud de la piel en la zona perianal, sino que también contribuye a un enfoque más respetuoso con el medio ambiente. Al hacer elecciones conscientes sobre los productos que utilizamos, podemos ayudar a reducir nuestro impacto ambiental mientras cuidamos nuestra salud personal.

5. Negligencia en la Higiene de Manos

Lavarse las manos adecuadamente después de usar el baño es fundamental para prevenir la transmisión de bacterias y virus relacionados con enfermedades intestinales. La insistencia en la importancia de mantener una higiene rigurosa se fundamenta en la necesidad de reducir el riesgo de contagio de patógenos que podrían afectar la salud intestinal. Este simple gesto de cuidado personal no solo contribuye a la prevención de enfermedades, sino que también es una medida efectiva para mantener un ambiente doméstico saludable y seguro.

 

Incorporar estas prácticas de higiene en nuestra rutina diaria puede prevenir problemas gastrointestinales y contribuir al bienestar integral. En el cuidado de la salud, incluso en los aspectos más privados, radica la promoción de una calidad de vida óptima. Adoptar un enfoque proactivo hacia la higiene puede marcar la diferencia en nuestra calidad de vida.

Conclusión: La Salud Comienza en el Baño

Nuestros hábitos en el baño juegan un papel fundamental en nuestra salud general. Desde adoptar la postura correcta hasta mantener una higiene meticulosa, cada acción que tomamos puede tener efectos significativos en nuestro bienestar. Al implementar prácticas adecuadas y evitar los malos hábitos, no sólo prevenimos potenciales problemas de salud gastrointestinales, sino que también promovemos un ambiente más limpio y seguro para nosotros y nuestros seres queridos. Recordemos que pequeños cambios en nuestras rutinas diarias pueden tener un impacto profundo y duradero en nuestra calidad de vida. Así que, tomémonos el tiempo necesario para revisar y mejorar nuestros hábitos en el baño, asegurando que cada visita contribuya a nuestra salud y no al revés.

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Este artículo tiene únicamente fines de divulgación y no debe ser utilizado como sustituto de consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Si tienes preguntas o preocupaciones sobre tu salud, siempre es recomendable consultar directamente con un médico u otro profesional de la salud cualificado. No ignores el consejo médico ni demores la búsqueda de asistencia profesional debido a algo que hayas leído en este sitio.

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